Fabricando talento. Liderar el cambio.

El título de este post es una reproducción fiel del nombre de la jornada que las Provincias y EVAP (Asociación de empresarias y profesionales de Valencia) entre otros patrocinadores que han organizado el pasado martes 27 de junio en el precioso escenario ofrecido por el hotel Las Arenas de Valencia. Por la eficacia y sencillez de su mensaje, no había mejor forma para empezar este breve post.

Nos han abierto sus puertas a un evento dedicado al debate de la condición de la mujer en distintos sectores de la sociedad, desde el deporte hasta el sector empresarial. La jornada empezó intensa con las ponencias de dos pilares del cambio de la condición de la mujer en España y concretamente en Valencia. La ex-senadora Carmen Alborch y la fiscal jefe de Valencia Teresa Gisbert nos han guiado a través de su recorrido profesional recordando algunos de los grandes hitos que han conseguido a lo largo de sus vidas. A toda la audiencia compuesta por mujeres y hombres, nos ha llamado la atención descubrir que hace unas cuantas décadas existían sectores de índole exclusivamente masculina, como el caso del mundo del derecho mercantil en el que Carmen Alborch consiguió acceder y todos quedamos pasmados cuando escuchamos a Teresa Gisbert declamar un paso de una ley de 1961 en la que se excluye a la mujer de algunos sectores del mundo de las academias y del trabajo por su “sexo”, ser mujer, y su “estado”, estar casada. Si ahora estas palabras suenan absurdas y denigrantes es porque hombres y mujeres como ellas han luchado para dar una nueva dignidad a la mujer dentro y fuera de la casa, actuando en primera persona para cambiar la sociedad.

Seguidamente, Raquel Cernicharo ha hablado de un machismo más sutil, que se ha insinuado a veces en su cocina bajo la forma de preguntas a la apariencia ingenuas, pero que delatan un retraso intrínseco de la sociedad. Según su relato, al parecer, todavía nos sorprende ver un friegaplatos hombre y al entrevistar una mujer triunfadora en su sector, tenemos más curiosidad por saber cómo podrá una mujer empresaria compaginar en un futuro trabajo y familia antes que debatir sobre sus logros. Este concepto ha sido corroborado al final de la jornada por parte de Sandra Deltell y Laura Gascón, representantes de mujeres que ocupan altos cargos en la empresa privada. Ellas han destacado la necesidad de sustituir el concepto de conciliación en el trabajo con el de corresponsabilidad, enfatizando que el núcleo familiar está compuesto por dos personas que participan igualmente al crecimiento de la familia, tanto en casa como fuera de ella.

Por otro lado Marta de Diego ha ofrecido una visión totalmente contracorriente, animando a las oyentes a abrirse paso en esos sectores que parecen reservado a los varones, porque los únicos límites que existen son los que nos ponemos nosotras, por lo que una mujer encontrará obstáculos en la medida en la que ella lo consienta.  Nos hemos alegrado al descubrir que no todas las mujeres han tenido que luchar por ocupar su lugar y que no han sufrido los efectos del machismo.

La jornada ha abarcado también otro sector importante de la sociedad como es el del deporte, gracias a la participación de Marta Fernández de Castro y Mercedes Peris. Hemos viajado con ellas a través de sus competiciones y de sus grandes victorias, pero también hemos tenido que lidiar con algunas evidencias que todavía nos dan que pensar, como el hecho que no se ven practicamente mujeres al mando de grandes federaciones deportivas. Como proclamaban Carmen y Teresa al principio, las mujeres han de creer en ellas mismas para darse cuenta que pueden estar al poder y mandar, por mucho que en el pasado se les haya negado esta oportunidad. ¿Y por qué una mujer ganadora no tiene la misma visibilidad que un hombre?

Desde LanzaValentia queremos difundir el mensaje de positividad y esperanza activa que la jornada nos ha transmitido y que vamos a intentar aplicar en cada ámbito de nuestra vida diaria. No basta con dejar pasar el tiempo, hay que esforzarse para que se produzca un cambio en la sociedad, hay que educar las nuevas generaciones al respeto, ¡hay que liderar el cambio!