El tejo

Hoy os voy a hablar de uno de mis arboles favoritos. El Tejo es, sin duda, uno de los árboles mas antiguos existentes y fuente de innumerables tradiciones y folclores en todo el mundo. Pero es especialmente singular el arraigo de este en la cultura asturiana. Árbol de mediano porte que ronda los 15-20 metros de altura. Es de lento crecimiento y de gran longevidad. De algunos de ellos ya se tenia constancia hace mas de 600 años. No suele formar bosques aunque en Europa hay unas pocas excepciones, una de ellas aquí en Asturias, en el Sierra del Sueve.

 

Su madera es muy dura y compacta lo que la hace muy apreciada en tornería, ebanistería y carpintería. La calidad de los arcos fabricados con esta madera llevó, en la edad media, a la sobreexplotación de esta especie por la "industria" bélica.

 

Ya como conífera es una especie extraña. No produce resina. Venenoso en casi su totalidad, solo exceptuando la parte roja del arilo que es su fruto. Dos gramos de hojas por kilo de peso basta para matar a un caballo. La práctica del suicidio con veneno de tejo estuvo, al parecer, muy extendida entre las antiguas poblaciones astures, galaicas y cántabras, al ser vencidos, para evitar ser esclavizados.
Pero el tejo no solo es símbolo de muerte. Era el centro de las reuniones y concejos en los antiguos poblados, de fiestas y juicios. por eso muchas ermitas e iglesias se han colocado a sus pies. Bajo su sombra discurría el día a día de las gentes.

 

Hoy día se encuentra protegido en Asturias en el Catálogo Regional de las Especies Amenazadas principalmente por las talas a las que se ve sometido y por ser hábitat y fuente de principal alimento del Urogallo, en peligro de extinción. Este carácter protegido ha llevado a que varios tejos singulares hayan sido declarados Monumentos Naturales como el Tejo de Bermiego (Quirós) o el de Santa Coloma (Allande).

 

Texto: Eduardo Ovín Paredes