Nos sumergimos en otra dinámica de comunicación

Siguiendo con nuestro sin parar de cosas, incluso en los últimos días estamos sacando pequeños huecos para realizar dinámicas que potencien nuestras competencias. Nuestra técnico, Mayte Lobo, nos ha metido de lleno en una experiencia donde debíamos de trabajar en equipo y poner nuestras habilidades al máximo mientras luchábamos contra las limitaciones.

 

Mayte ha dividido a los integrantes de la Lanzadera en dos equipos, uno de ellos simulaba ser un “equipo de diseño” encargado de crear un puzle para niños. El otro equipo era un “equipo de producción” que debía de realizar el producto final que fuese diseñado por el primer grupo.

 

Pero la dificultad de la tarea era extrema, pues ambos grupos estaban alojados en habitaciones diferentes. El equipo que diseñaba el puzle debía de pasar información al equipo encargado de producirlo para que este lo tradujese en algo físico al final de un tiempo límite establecido. Ambos equipos debían de comunicarse entre ellos para llevar a puerto el puzle final, con la dificultad añadida de que la comunicación entre los dos grupos solo podía llevarse a cabo mediante notas escritas que se iban enviando de una sala a otra. Esto limitaba muchísimo el campo de acción de ambos equipos y obligaba a poner en marcha todas las habilidades para intentar cumplir el reto.

 

Al final, aunque con no pocas dificultades y bastante esfuerzo, se ha logrado el objetivo y, tras una intensa y dificultosa comunicación escrita, el puzle se ha diseñado y producido a la perfección. Ello no quita para que hayamos aprendido sobre las cosas que podríamos haber mejorado durante la dinámica y para aplicarlas en nuestro día a día. ¡Gracias por otorgarnos esta experiencia, Mayte!